
La cultura de la violación y la banalización de la violencia contra las mujeres vuelven a instalarse en la escena pública de la mano de varones de la TV.
Hace unos días, en el programa Polémica en el Bar, su conductor Mariano Iúdica sostuvo que, si después de insistir una mujer acepta ser llevada a su casa, se da por hecho que accederá a tener relaciones sexuales, desconociendo por completo la centralidad del consentimiento.
Anoche, en Otro día perdido, Mario Pergolini abordó en tono risueño dos asesinatos de mujeres: el de una ex Miss México y el de una mujer hallada muerta dentro de una heladera. La violencia extrema convertida en espectáculo.
Recordamos que el 3 de junio de 2015, con el grito colectivo de Ni Una Menos, la sociedad exigió a los tres poderes del Estado y también a los medios de comunicación responsabilidad y compromiso con los derechos humanos de las mujeres al abordar femicidios y violencias extremas.
Hoy, en un contexto político atravesado por el avance de discursos de ultraderecha, resurgen expresiones misóginas y estigmatizantes que refuerzan la cultura de la violación y la lógica del “algo habrán hecho”.
Mientras en Argentina ocurre un femicidio cada 33 horas, resulta inadmisible que los medios sigan reproduciendo discursos cargados de odio y violencia hacia nuestras vidas.
Exigimos la urgente sanción e implementación de la Ley Micaela en los medios de comunicación.