
Hace 106 años, Enrique Susini, César Guerrico, Luis Romero Carranza y Miguel Mujica, conocidos como “Los locos de la azotea”, realizaban la primera transmisión radial en nuestro país. Desde entonces, la radio acompaña nuestra historia, informa, construye sentidos y amplifica voces.
Pero no todas las voces tuvieron ni tienen la misma visibilidad.
Las mujeres y diversidades seguimos enfrentando profundas desigualdades en los medios. En 2020, el informe “Faltamos en los medios”, del colectivo feminista radial Nos Quemaron por Brujas mostró que las mujeres ocupaban apenas el 22% de los espacios de conducción en las principales radios AM y FM de CABA. En áreas como operación técnica y deportes, la presencia era 100% masculina.
Cinco años después, el Proyecto Global de Monitoreo de Medios (GMMP) volvió a mostrar la brecha: en 2025, las mujeres representaron apenas el 27% de las personas protagonistas de las noticias en radio en Argentina.
Las diversidades, además, continúan siendo invisibilizadas y subrepresentadas.
A estas desigualdades se suma la política fascista de Javier Milei contra los medios de comunicación públicos, la profundización de la precarización laboral, y la persecución a periodistas y comunicadoras feministas que son blanco de sus reiterados ataques.
Defender la radio hoy es defender el trabajo con derechos, la libertad de expresión y la pluralidad de voces. Es defender y exigir una comunicación donde mujeres y diversidades tengamos presencia y toma de decisiones, y donde ninguna voz sea silenciada por cuestionar al poder de turno.
Porque sin pluralidad de voces no hay comunicación democrática. Y sin libertad de expresión, no hay democracia.
Por una radio democrática, diversa y feminista.