
Entre el 1/1 y el 30/4 relevamos, a partir del análisis de medios de comunicación: 80 víctimas fatales: 67 femicidios directos, 7 vinculados, 3 instigaciones al suicidio y 3 travesticidios/transfemicidios.
📌 Datos alarmantes: 1 femicidio cada 36 hs en lo que va del año 1 intento de femicidio cada 26 horas (125) 19% de las víctimas había denunciado 70% de los agresores eran parejas o ex parejas 46% ocurrió en la vivienda de la víctima y el 25% en la vivienda compartida Al menos 78 niñxs quedaron huérfanxs
En un contexto de endeudamiento y de avance de discursos negacionistas, alertamos sobre el recrudecimiento de las violencias por motivos de género en todo el país.
Los femicidios y transfemicidios no son hechos aislados: son la expresión más extrema de una violencia estructural que hoy encuentra un escenario de mayor habilitación política, simbólica y mediática.
En abril ocurrieron casos como el de Sophia Civarelli (22), asesinada en Rosario (Santa Fe) por su pareja, Valentín Alcida (22), quien se presentaba en X como “de derecha y fanático del León”, y difundía mensajes misóginos y de odio. La violencia letal se inscribe en un contexto donde los discursos de odio y la deslegitimación de las políticas de género no son inocuos.
Asimismo, los crímenes de Claudia Gabriela “Caí” Gómez (34), en Misiones, y de Víctor “Vica” Monteros (44), en Córdoba, dan cuenta de la extrema violencia a la que se ven expuestas las personas LGTBI+, frente al avance de estos discursos.
Estos hechos son posibles en el marco de un Estado negacionista y femicida. El gobierno nacional, encabezado por Javier Milei, no sólo desmanteló políticas públicas fundamentales para la prevención y el abordaje de la violencia de género, sino que ha habilitado condiciones para su profundización.
En este contexto, resulta particularmente grave el proyecto de la senadora Carolina Losada sobre “falsas denuncias”, que busca instalar sospechas sobre quienes denuncian violencia y criminalizar a las víctimas. Esta iniciativa opera como un mecanismo de disciplinamiento que desalienta la denuncia, refuerza la impunidad de los agresores y profundiza la revictimización.
Solo el 19% de las víctimas de femicidio en lo que va del año había realizado una denuncia, lo que evidencia que gran parte de las situaciones de violencia continúan sin ser denunciadas.
Asimismo, vemos con preocupación el avance de discursos y expresiones misóginas y estigmatizantes en los medios, que refuerzan la cultura de la violación y la banalización de la violencia contra las mujeres.
Mientras en Argentina ocurre un femicidio cada 36 horas, resulta inadmisible que los medios sigan reproduciendo discursos cargados de odio y violencia hacia nuestras vidas.
Exigimos la urgente sanción e implementación de la Ley Micaela en los medios de comunicación.
Sin Estado no hay prevención. Sin perspectiva de género no hay justicia. Nuestras vidas valen y son una urgencia.
#NiUnaMenos