🚨 200 víctimas fatales de violencia de género en 2026

Femicidios
Inicio:01/01/2026Fin:29/09/2026

Entre el 1/1 y el 29/9 relevamos, a partir del análisis de medios de comunicación, al menos 200 víctimas letales de violencia machista: 167 femicidios directos, 20 vinculados, 7 instigaciones al suicidio y 6 travesticidios/transfemicidios.

📌 Datos alarmantes: 1 víctima letal cada 33 hs. 306 intentos de femicidio: 1 cada 25 hs. 14% había denunciado previamente. 64% de los agresores eran parejas o exparejas. 41% ocurrió en la vivienda de la víctima y 23,5% en la vivienda compartida. Al menos 202 niñxs quedaron huérfanxs.

El recrudecimiento de las violencias de género ocurre mientras Milei profundiza el desmantelamiento de las políticas públicas destinadas a prevenirlas y erradicarlas. El presupuesto 2027 enviado al poder legislativo no menciona partida alguna para programas fundamentales como la Línea 144 y el Acompañar.

En este contexto, se ponen en riesgo herramientas fundamentales del Estado y de la Justicia para abordar las violencias de género. Hace unos días conocimos la noticia de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación debe resolver el planteo de la defensa de Andrés Di Césare, condenado a prisión perpetua por el femicidio de Julieta González, asesinada en Mendoza en 2016. Julieta tenía 21 años y estaba embarazada.

La Corte podría restringir la aplicación de la figura de femicidio solo a los asesinatos cometidos por parejas o exparejas. Esto significa que crímenes cometidos por razones de género, sin ese vínculo o cuando no pueda acreditarse, podrían dejar de ser reconocidos como femicidios y sus condenas podrían reducirse.

No se trata solamente del caso de Julieta. Lo que está en juego es cómo el sistema de Justicia reconoce, investiga y sanciona los femicidios en nuestro país.

Mientras tanto siguen fallando las respuestas de la Justicia y de los organismos del Estado que deberían proteger a las víctimas. En septiembre, Mónica Claudia Ligorria, de 49 años, fue asesinada por su expareja, Hernán Ayerbe, en Pilar. Había denunciado varias veces lo que estaba viviendo tras años de maltrato y, cuando volvió a denunciar que él tenía un arma de fuego, no quisieron tomarle la denuncia. Tenía una perimetral y un botón antipánico. En la comisaría le dijeron: “Hacé vida normal, la perimetral la tiene él”. Días después, Ayerbe la asesinó a balazos mientras trabajaba en un puesto de venta de huevos, a la vista de todxs a plena luz del día.

Mónica había pedido ayuda. Había medidas de protección. El Estado debía actuar.

Las medidas de protección no pueden quedar reducidas a un trámite mientras las mujeres siguen expuestas a las violencias.

Nuestras vidas están en peligro.

El Estado es responsable.