"Se me fue la mano" "Se echó un moco" frases usadas por femicidas y encubridores para ocultar los femicidios

violencias
Fecha:08/09/2026Por:Raquel Vivanco

Como si nuestras vidas pudieran reducirse a una “cagada”, a un “moco” o a algo que simplemente “se fue de las manos”. No son sólo palabras. Son formas de naturalizar la violencia, deshumanizar a las víctimas y minimizar la responsabilidad de quienes ejercen la violencia. Escrito por @raquivivanco

Esta cultura del descarte de nuestras vidas, esta deshumanización llevada a los extremos, expresa lo que Rita Segato llamó la pedagogía de la crueldad: una forma de construir sentido en la que la violencia contra las mujeres se vuelve tolerable, cotidiana y hasta justificable.

Los medios de comunicación también tienen una responsabilidad enorme en esa construcción de sentido. Cuando reproducen sin cuestionamiento las versiones de los femicidas, cuando revictimizan y culpabilizan a las mujeres, cuando buscan qué hicieron, cómo se vestían, con quién estaban o por qué no denunciaron, reproducen el viejo y perverso “algo habrá hecho”.

Así se construye, además, la idea de la “buena” y la “mala” víctima. Y todavía encontramos en algunas coberturas hipótesis y expresiones como “crimen pasional”, conceptos que desconocen los derechos humanos y borran la dimensión estructural de las violencias de género.

No hay pasión que explique un femicidio. No hay “mocos”, “cagadas” ni “excesos”. Hay violencia de género y hay responsabilidad.

En nuestro país hay un femicidio cada 34 horas y un intento de femicidio cada 25 horas. Frente a esta realidad, el Estado Nacional no sólo mira para otro lado y abandona las políticas destinadas a prevenir y erradicar las violencias de género: también las profundiza cuando desde el poder se reproducen discursos misóginos y de odio que legitiman la violencia.

No podemos naturalizarlo. No podemos acostumbrarnos. No podemos aceptar que matar a una mujer sea presentado como un “error”.

Nuestras vidas no se descartan. La violencia de género no se minimiza. Los femicidios no son “crímenes pasionales”.

Nombrar la violencia por lo que es también es una forma de combatirla.

BASTA.