MES DEL ORGULLO EN ARGENTINA

LGBTI
Fecha:02/11/2026

A lo largo y ancho de nuestro país celebramos noviembre como el Mes del Orgullo LGBTIQ+ y salimos a las calles para reivindicar nuestras identidades, nuestras luchas y nuestros derechos. Esta tradición nació en 1992, cuando se decidió realizar la marcha en un mes de temperaturas más cálidas, con el objetivo de cuidar la salud de las personas del colectivo, especialmente de quienes vivían con VIH y podían correr riesgos al exponerse al frío de junio, fecha en que se celebra el orgullo a nivel internacional. Noviembre también coincide con la fundación de Nuestro Mundo, el 1 de noviembre de 1967, el primer grupo de organización de la diversidad sexual de Argentina y América Latina, que más tarde daría lugar al Frente de Liberación Homosexual.

La violencia, la discriminación, la estigmatización y los prejuicios han marcado nuestra historia, pero también lo han hecho la fuerza, la lucha, el deseo y la libertad. El orgullo es memoria, resistencia y celebración de quienes somos.

Actualmente atravesamos una situación crítica: los discursos de odio no son gratuitos. Desde que asumió el gobierno de Javier Milei, la eliminación y el desfinanciamiento de programas destinados a prevenir y erradicar las violencias hacia las disidencias, junto con los discursos de odio promovidos desde el propio Gobierno y los sectores que lo acompañan, tienen consecuencias fatales. Según el Observatorio Nacional de Crímenes de Odio LGBTIQ+, los crímenes contra la comunidad aumentaron un 62 % en 2025 respecto de 2024. A su vez, desde nuestro Observatorio en lo que va de 2026 registramos 8 travesticidios/transfemicidios, siendo estos casos el doble de lo registrado el año anterior.

La violencia y el odio contra las disidencias aumenta año a año y pagamos el costo con nuestras vidas. Nadie merece morir por ser quien es.

Por eso, celebramos nuestras vidas, nuestro deseo y nuestra libertad, pero también seguimos reclamando el derecho a vivir nuestras identidades de género y orientaciones sexuales de manera libre, segura y sin miedo.

Porque el orgullo también es luchar por una sociedad donde podamos existir sin violencia, discriminación ni persecución.

¡Al clóset no volvemos nunca más!