
Un informe del Observatorio de Género de los Ministerios Públicos aporta evidencia concreta sobre la incidencia real de las denuncias falsas en Argentina.
El relevamiento analizó más de 8 millones de investigaciones penales registradas durante tres años en 17 jurisdicciones del país y concluyó que las denuncias falsas representan apenas el 0,09% del total. El propio informe señala que estos datos no evidencian un fenómeno criminal de magnitud que justifique un endurecimiento de las penas.
Además, en las 14 jurisdicciones que brindaron información desagregada, el 86% de las denuncias falsas detectadas estuvo vinculado a otros conflictos —patrimoniales, laborales o vecinales— y sólo el 8% correspondió a situaciones de violencia de género o intrafamiliar. El informe también advierte que las diferencias entre provincias pueden responder tanto a variaciones reales como a distintos criterios de registro.
El documento subraya que estos datos deben leerse junto con la evidencia existente sobre el fuerte subregistro de las violencias de género y sexuales en Argentina. Entre la información citada se destaca:
La Encuesta de Prevalencia de Violencia de la Iniciativa Spotlight UE (2022), según la cual el 45% de las mujeres argentinas atravesó situaciones de violencia por parte de una pareja a lo largo de su vida, aunque el 77% nunca realizó una denuncia.
El Segundo Estudio Nacional sobre Violencia contra las Mujeres del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (2019), que indica que cerca del 20% de las mujeres sufrió violencia sexual en su vida adulta y que el 88% no denunció esos hechos.
Las Observaciones Finales del Comité CEDAW al 8° informe periódico de Argentina (2026), donde el organismo expresó preocupación por la propuesta de modificación del Código Penal vinculada a denuncias falsas en casos de violencia de género y recomendó retirar el proyecto por considerar que podría obstaculizar el acceso a la justicia, desalentar denuncias y afectar la credibilidad de las víctimas.
Desde el Observatorio Ahora Que Sí Nos Ven sumamos además que entre el 1 de enero y el 30 de abril relevamos 80 femicidios en Argentina y que sólo el 18% de las víctimas había realizado denuncias previas. Un dato que vuelve a evidenciar el profundo subregistro que existe incluso en los casos más extremos de violencia de género.
En sus conclusiones, el informe advierte que el principal problema en los delitos cometidos en contextos de violencia de género no es el exceso de denuncias falsas, sino la falta de denuncias. En ese sentido, sostiene que agravar las penas podría profundizar las barreras de acceso a la justicia y desalentar aún más a las víctimas a buscar protección.