
Con inmenso dolor despedimos a Taty Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, una de las voces más firmes y amorosas en la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia.
La desaparición de su hijo Alejandro en 1975 transformó su vida y la convirtió en una luchadora incansable, comprometida con los derechos humanos y con todas las causas que enfrentan la injusticia y la violencia. Hasta sus últimos días sostuvo la convicción de que la memoria es una construcción colectiva y una herramienta imprescindible para defender la democracia.
Su ejemplo de coraje, ternura y esperanza trascendió generaciones. Frases como "Si las Madres pudieron, ¿por qué no nosotros?" y "No nos han vencido" nos seguirá acompañando a quienes creemos en un país más igualitario.
Honramos su legado y renovamos el compromiso de seguir construyendo memoria, porque como ella enseñó, la lucha colectiva es también una forma de esperanza.
30.000 compañerxs presentes, ahora y siempre.
Hasta siempre, querida Taty. 💜