“ELLA QUERÍA VIVIR SIN ÉL. Y ÉL DECIDIÓ MATARLA.”

Femicidios
Fecha:13/08/2026

Hoy, en Villa Devoto, un hombre asesinó a su pareja y luego intentó quitarse la vida. Antes dejó una carta en la que escribió que ella “quería vivir la vida sin él” y que lo quería fuera de la casa.

No es una explicación. Es una muestra brutal de cómo opera la violencia machista: la decisión de una mujer de terminar una relación es presentada por el femicida como una injusticia contra él, como una pérdida que no está dispuesto a aceptar.

Nuestro informe Perfil de femicidas, travesticidas y transfemicidas en Argentina (2025) muestra que el 66,8% de los crímenes analizados fueron cometidos por parejas o exparejas. En 57 casos (25,2%) existía una separación reciente o la intención de la víctima de finalizar el vínculo. El informe advierte que la ruptura puede convertirse en un momento de especial riesgo porque el agresor interpreta la pérdida del vínculo como una pérdida de control y poder.

Además, en 89 casos (39,3%) se identificaron celos y conductas posesivas: vigilancia, control, restricciones sobre la autonomía y los vínculos de las mujeres.

El femicidio no ocurre porque una mujer “abandona”, “engaña”, “cambia” o “quiere rehacer su vida”. Ocurre porque un varón decide ejercer sobre ella la máxima expresión de la violencia y del poder: quitarle la vida.

Por eso es tan importante dejar de presentar estos crímenes como “crímenes pasionales”, como tragedias de pareja o como hechos inexplicables.

No son monstruos ni casos aislados. Son la expresión extrema de un continuo de violencias, control y posesión machista.

Necesitamos prevención, políticas públicas, acceso a la justicia y dispositivos capaces de intervenir antes de que la violencia escale.

Porque ninguna mujer debería ser asesinada por decidir vivir su propia vida.

#ElEstadoEsResponsable #NiUnaMenos