EL ODIO MATA: JUSTICIA PARA CAÍ y VICA

LGBTI
Fecha:17/04/2026

En el transcurso de una semana ocurrieron dos crímenes de odio en Argentina. Claudia Gabriela “Caí” Gómez, de 34 años, fue asesinada en Puerto Iguazú, Misiones, mientras que Vica Monteros, de 44 años, fue asesinada en la ciudad de Córdoba. Caí Gómez falleció el miércoles 8 de abril luego de permanecer varios días hospitalizada como consecuencia de una brutal golpiza. Por el hecho hay tres personas detenidas, dos adultos y un menor de edad. Vica Monteros fue asesinada de múltiples puñaladas el domingo pasado en Córdoba capital y hay una persona detenida por el crimen.

Lo decimos de forma constante: el odio mata. En lo que va del año, nuestro Observatorio registró tres transfemicidios. Estos crímenes no son hechos aislados, son la materialización de discursos de odio propagados por sectores del poder político y la consecuencia de la ausencia del Estado en la prevención y erradicación de la violencia contra mujeres y disidencias. Además, se enmarcan en una violencia estructural que atraviesa de forma sistemática la vida de las personas travestis y trans desde que asumen su identidad de género.

A su vez, la crisis social y económica en nuestro país golpea con mayor fuerza a mujeres y disidencias, profundizando la desigualdad y la precarización laboral. Esta situación se agrava para las personas trans por la nula aplicación de la ley de cupo laboral trans por parte del gobierno nacional. Caí Gómez, migrante nacida en Paraguay, se encontraba en una situación de extrema vulnerabilidad con condiciones de vida precarias y sin acceso al empleo.

Por su parte Vica Monteros, nacida en Tucumán, era arquitecta y referente comunitaria, con una amplia trayectoria en la defensa de los derechos LGBTIQ+. Fue fundadora de “Fuma Espuma”, el primer equipo de fútbol gay de la ciudad de Córdoba. Para ambas la violencia y el odio hacia sus identidades de género resultaron letales.

Exigimos justicia por Caí, por Vica y por todas las víctimas letales de la violencia de género.

Denunciamos la responsabilidad del Estado.