
La Legislatura porteña aprobó una ley que impide a los progenitores inscriptos en el Registro de Alimentantes Morosos utilizar plataformas de apuestas online.
Las plataformas deberán verificar en tiempo real si quien intenta operar figura como deudor alimentario. Si está inscripto, no podrá abrir una cuenta, depositar dinero, apostar ni retirar fondos. También se prevén sanciones para los operadores que no cumplan.
El incumplimiento de la cuota alimentaria tiene consecuencias concretas sobre la vida de miles de mujeres, niñxs y adolescentes. Según UNICEF, el 56% de las madres no recibe la cuota alimentaria cuando el progenitor no habita en la vivienda. Si se considera también a quienes la reciben de manera irregular, la proporción asciende al 68%.
Cuando un progenitor no aporta, son principalmente las mujeres quienes deben cubrir ese faltante con sus propios ingresos: ajustar la economía del hogar, trabajar más horas, aceptar empleos más precarios, endeudarse o postergar gastos básicos para sostener la crianza.
La cuota alimentaria no es una ayuda ni una colaboración: es un derecho de niñxs y adolescentes. Permite garantizar su alimentación, educación, salud, vestimenta, transporte y una vida digna.
Cuando ese derecho no se garantiza, las consecuencias recaen especialmente sobre las mujeres que sostienen cotidianamente las tareas de cuidado.
El incumplimiento de la cuota alimentaria también es violencia económica: profundiza las desigualdades y desplaza hacia las mujeres una responsabilidad que debe ser compartida.
En el contexto del Gobierno de Javier Milei, marcado por el ajuste, la precarización de las vidas y el endeudamiento, se profundizan las dificultades para garantizar condiciones de vida dignas y sostener las tareas de cuidado. La norma fue aprobada con 43 votos a favor, 14 en contra y ninguna abstención. El bloque da Libertad Avanza votó en contra.
Garantizar el cumplimiento de la cuota alimentaria también es garantizar derechos.